Connect with us

General

Semana Santa 2026, ¿se trabaja o se descansa?

Published

on

Ciudad de México.- Las vacaciones de Semana Santa están próximas a comenzar, y mientras miles de estudiantes se preparan para disfrutar de un merecido descanso, surge la duda entre trabajadores y empleadores si estos días también son obligatorios para el ámbito laboral en México.
La Semana Santa este 2026 está contemplado del domingo 29 de marzo al 5 de abril; no obstante, para primarias, secundarias y bachilleratos incorporados a la SEP, las vacaciones iniciarán el lunes 30 de marzo y el regreso a clases está programado para el 13 de abril.
A diferencia del calendario escolar, la legislación no contempla este periodo como descanso oficial para todos los trabajadores, debido a que dichos días no están establecidos en la ley.

¿Las vacaciones de Semana Santa aplican para los trabajadores? Esto dice la LFT
De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, en el artículo 74, el Jueves y Viernes Santo, así como el Sábado de Gloria, no están establecidos como días de descanso obligatorio.
Por lo que legalmente estos días son laborables; sin embargo, dependiendo de la empresa, el convenio o contrato con el trabajador, estos pueden otorgar los días de descanso.
¿Qué días sí son de descanso obligatorio de acuerdo con la LFT?
El 1o. de enero
El primer lunes de febrero en conmemoración del 5 de febrero
El tercer lunes de marzo en conmemoración del 21 de marzo
El 1o. de mayo
El 16 de septiembre
El tercer lunes de noviembre en conmemoración del 20 de noviembre
El 1o. de octubre de cada seis años, cuando corresponda a la transmisión del Poder Ejecutivo Federal; Fracción reformada DOF 30-09-2024
El 25 de diciembre.
El que determinen las leyes federales y locales electorales, en el caso de elecciones ordinarias, para efectuar la jornada electoral.

Agencias

Continue Reading

General

¿Cómo corregir los datos en tu acta de nacimiento?

Published

on

Ciudad de México.- En México, el acta de nacimiento es un documento oficial emitido por el Registro Civil que sirve para garantizar el derecho a la identidad, acreditar la existencia legal de una persona y acceder a servicios de salud, educación y diversos trámites gubernamentales.
Por ello, mantener este documento en forma es fundamental. El proceso para realizar un ajuste o corrección en los datos recabados en el acta oficial puede realizarse de manera presencial o en línea, dependiendo si el error es en la captura digital en el sistema o en el acervo registral.
Para corregir errores de captura en el Sistema Nacional de Registro de Identidad, como lo son errores ortográficos o de transcripción, puedes realizar el proceso de manera presencial o en línea de manera gratuita, a través del sitio de Corrección de Extractos de Actas del Estado Civil.
Para realizar la corrección en el portal digital de manera gratuita, el solicitante deberá acceder a https://correccionesextracto.rcivil.cdmx.gob.mx/ para iniciar con el trámite. Una vez dentro, da clic en “Iniciar” e inicia sesión con la Llave CDMX Expediente.
Luego captura la información solicitada y verifica que los datos ingresados sean correctos. Posteriormente un servidor público realizará la revisión de la solicitud y se te notificará mediante correo electrónico si ha sido aprobada o rechazada; dependiendo el caso se te informarán los pasos a seguir.
Por otro lado, si el error es por enmienda, es decir, en el libro original del Registro Civil, como un nombre mal escrito, una fecha errónea o un dato que afecte la identidad, el trámite es de aclaración administrativa y requiere la intervención de la Oficina Central del Registro Civil.
Para ello, el solicitante deberá acudir a la Dirección General del Registro Civil de la entidad federativa correspondiente, mediante cita previa en [email protected]. En la Ciudad de México, ésta se ubica en Arcos de Belén 19, colonia Centro, Alcaldía Cuauhtémoc, C.P. 06720, con un costo de 780 pesos.
¿Qué se necesita para realizar la corrección?
Acta de nacimiento certificada o extracto que contenga el error, de reciente expedición en original y copia.
Identificación oficial vigente del solicitante (credencial para votar INE, pasaporte, cédula profesional o tarjeta de residencia).
CURP del solicitante.
Documentos de acreditación que demuestren el dato correcto, como título profesional, carnet, cartilla de vacunación, boletas de calificación o cartilla militar.
Comprobante de domicilio en copia y original (recibo de luz o de agua).
Comprobante de pago de “Rectificación de actas por enmienda”.
Por último, los horarios de atención de la Oficina Central de Registro Civil son de 8:00 a 16:00 horas.

Agencias

Continue Reading

General

¿Por qué los gatos siempre caen de pie?

Published

on

Ciudad de México.- Las personas que conviven con gatos o los han visto saltar, probablemente se han preguntado cómo le hacen para siempre caer parados.
Ya sea desde balcones, closets, sillones o incluso desde lugares donde claramente no deberían estar, los gatos parecen tener un superpoder secreto que desafía la gravedad y deja a los humanos con cara de sorpresa.
Este curioso talento felino ha provocado sustos memorables y hasta un trend viral en internet, pero la realidad es que hay una explicación real y fascinante a esta habilidad de los gatos, y aquí te contamos cuál es.
De acuerdo con el blog veterinario de Purina, los gatos tienen un sistema de equilibrio innato llamado “reflejo de enderezamiento”, el cual les permite orientarse y aterrizar de pie.
Este reflejo de enderezamiento hace que durante una caída sean capaces de girar su cuerpo para aterrizar de forma segura y parados.
La habilidad se apoya del aparato vestibular dentro de sus orejas, el cual sirve para el equilibrio y la orientación y les permite a los gatos descubrir rápidamente en qué dirección caen, rotando la cabeza instantáneamente y dejando que el cuerpo naturalmente siga el movimiento.
Además, ayuda que el esqueleto de los gatos tiene características muy únicas, pues no tienen clavícula y su columna vertebral, que consta de 30 vértebras, es muy flexible.
Estas peculiaridades los dotan de gran movilidad, por lo que, durante un salto o una caída, pueden corregir su postura rápidamente. “Su espalda se arquea, recogen las patas delanteras para proteger la cara y extienden las traseras, lo que modifica la inercia de ambas partes y estas giran en sentidos contrarios. Asimismo, su cuerpo y sus huesos son muy ligeros lo cual ayuda, ya que logra disminuir su velocidad mientras caen”, dice el blog veterinario.
Estos felinos desarrollan el reflejo de enderezamiento muy temprano y se puede apreciar por primera vez en gatitos cuando tienen tan solo tres semanas de nacidos. A las siete semanas este sistema ya está completamente desarrollado.
No obstante, a pesar de todas las explicaciones y aunque a menudo pueden aterrizar de esta manera, hay que tomar en cuenta que no es una regla que pueden caer de pie y que la altura de la caída puede afectar su capacidad para aterrizar de forma segura.

Agencias

Continue Reading

General

Por qué tener hambre nos cambia (para mal) el estado de ánimo

Published

on

Las causas fisiológicas para el mal humor ya se conocían. Nuevos estudios demuestran ahora las razones emocionales: somos peores en situaciones desagradables

Ciudad de México.- Sentir hambre puede modular nuestro estado de ánimo. Diversas investigaciones han demostrado que el hambre puede volvernos más negativos, más irritables e, incluso, más agresivos. El impacto emocional del hambre puede tener, incluso, un efecto sobre nuestras decisiones. Así lo demostró un estudio israelí de 2011 que dio nombre al conocido como “efecto del juez hambriento”. Lo que vieron los autores del estudio es que la severidad de las sentencias dictadas por los jueces se endurecía a medida que se acercaba la hora del almuerzo, para luego volverse de manera significativa más indulgentes después de la pausa para la comida y el descanso. Esta relación tan estrecha llevó incluso a la invención de un término en inglés para hacer referencia a este fenómeno, hangry —una combinación de hungry (hambriento) y angry (enfadado) —, que se coló en enero de 2018 en el Diccionario de Oxford.

La explicación que se ha dado tradicionalmente a esta relación ha sido puramente fisiológica. “Diversos estudios sugieren que la agresividad no surge de forma espontánea, sino que está modulada por la disponibilidad energética del cerebro y por la experiencia nutricional previa. El autocontrol —clave para inhibir conductas agresivas— consume grandes cantidades de glucosa, de modo que cuando esta escasea, o su metabolismo se ve alterado, disminuye la capacidad de regular los impulsos”, explica Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición en la Universidad de Murcia.

Esta relación, sostiene la experta, no es exclusiva de nuestra especie: estudios experimentales en moscas de la fruta, por ejemplo, han demostrado que la privación de alimento durante más de un día incrementa de forma significativa la agresividad entre machos, incluso cuando su condición física empeora. “En este caso, el hambre aumenta el valor del recurso alimentario y la motivación por defenderlo, lo que se traduce en más conflictos y enfrentamientos, poniendo de manifiesto que el llamado fenómeno hangry tiene raíces biológicas profundas y compartidas entre especies”, argumenta Garaulet.

Y es que, como demuestra la investigación con moscas de la fruta, no comer no es solo una incomodidad, sino también una amenaza biológica. Cuando los niveles de glucosa en sangre bajan, el organismo activa el eje del estrés (hipotálamo-hipófisis-adrenal), lo que provoca la liberación de cortisol: “En términos evolutivos, el mensaje es claro: falta energía, hay que reaccionar”. Como añade la experta en crononutrición, el cortisol tiene una función adaptativa: aumenta la glucosa disponible en sangre, moviliza reservas energéticas y mantiene el cerebro “en alerta”. El problema es que, al mismo tiempo, reduce funciones no prioritarias como la empatía o la regulación emocional, facilita respuestas defensivas, impulsivas o agresivas y hace que interpretemos el entorno como más hostil.

“El cortisol no provoca la agresividad por sí solo, pero baja el umbral a partir del cual reaccionamos con enfado o violencia. En combinación con la falta de glucosa y la reducción del autocontrol, explica muy bien por qué el hambre nos vuelve más susceptibles al conflicto”, reflexiona.

Más allá de la explicación fisiológica
Aceptadas estas bases fisiológicas de la relación entre hambre y peor estado de ánimo, diversas investigaciones están intentando encontrar explicaciones que vayan más allá de la falta de glucosa y el incremento de los niveles de cortisol. Un estudio publicado en 2018 en la revista Emotion, de la Asociación Estadounidense de Psicología, se planteó si esas sensaciones negativas causadas por los cambios fisiológicos inducidos por el hambre podían, a su vez, sesgar nuestra percepción del mundo que nos rodea. En base a tres experimentos, en los que manipularon de forma sistemática los niveles de hambre de las personas, las señales contextuales y su autoconciencia, los autores descubrieron que estar simplemente hambriento no bastaba para que alguien se vuelva hangry, sino que hay dos ingredientes clave que influyen.

“En primer lugar, tienes que encontrarte en una situación negativa o desagradable. Las personas no parecen ponerse tan hangry en contextos neutros o agradables. Si estás pasándolo bien con amigos, pero tienes hambre, probablemente no te volverás irritable a menos que ocurra algo molesto o incómodo. Pero si estás en una situación desagradable o irritante, como un atasco kilométrico, y además tienes hambre, entonces es un escenario perfecto para que surjan esos sentimientos”, explica a EL PAÍS Jennifer MacCormack, profesora asistente del Departamento de Psicología de la Universidad de Virginia (EE UU).

En segundo lugar, añade, resulta fundamental la autoconciencia. Según la investigadora, las personas se vuelven hangry cuando se dejan absorber por lo que ocurre a su alrededor (el atasco, por ejemplo) en lugar de reconocer que la verdadera fuente de su negatividad es el hambre. “Cuando en nuestros estudios pedíamos a los participantes que prestaran atención a sus emociones, el sesgo hangry desaparecía: dejaban de ser tan duros o críticos con los demás e incluso decían sentirse menos irritables y enfadados pese a tener hambre”, explica.

A una conclusión parecida llegó otro estudio reciente, publicado a finales de 2025 en eBioMedicine (The Lancet), que combinó la monitorización continua durante cuatro semanas de la glucosa con registros que los participantes completaron dos veces al día en su smartphone evaluando cuánta hambre o saciedad sentían, así como si estaban felices o tristes. Con esta información, los autores confirmaron, tal y como esperaban, que unos niveles más bajos de glucosa se asociaban con un peor estado de ánimo. Sin embargo, lo que observaron es que esta asociación también se explicaba por las valoraciones de hambre recogidas. “En otras palabras, los participantes solo estaban de peor humor cuando la falta de energía la percibían conscientemente como hambre, no por una falta subconsciente de glucosa como fuente de energía”, explica Nils Kroemer, investigador del Departamento de Psiquiatría y Psicoterapia del Hospital Universitario de Tubinga (Alemania) y profesor de psicología médica en la Universidad de Bonn.

Los autores, de hecho, hallaron que algunas personas eran más sensibles a sentirse hangry. También que otras eran más capaces de percibir el hambre en consonancia con los cambios en los niveles de glucosa y que, por tanto, informaban de menos fluctuaciones en su estado de ánimo. “Esto sugiere que ser más consciente de las señales corporales puede mejorar la regulación emocional al ayudar a controlar los cambios de humor de forma más eficaz”, reflexiona.

En base a los resultados de estos estudios, ambos investigadores señalan que sentirse hangry es algo que se puede modular siendo consciente de que se tiene hambre y que eso está sesgando la forma en que ves el mundo. “Nuestros datos sugieren que las personas hambrientas no son bestias salvajes: cuando reconocemos la verdadera fuente de nuestras emociones negativas, podemos evitar actuar impulsivamente bajo la influencia de ese estado”, sostiene Jennifer MacCormack.

La profesora de la Universidad de Virginia recomienda, en esas situaciones, “intentar centrarse en aspectos positivos del entorno y ponerse en una situación más agradable hasta poder comer algo”. Por ejemplo, en el caso del citado atasco, escuchando música relajante. Nils Kroemer, por su parte, destaca que es importante mantener un horario regular de comidas, lo que permite evitar sorpresas desagradables para el organismo, ya que el hambre consciente suele aparecer cuando nos saltamos una comida que esperábamos hacer. “Si nunca desayunamos, no sentimos tanta hambre por la mañana como cuando nos saltamos el desayuno un día puntual”, concluye.

El País

 

Continue Reading

Trending