General
¿Por qué los gorros de invierno llevan un pompón?
La “bola” de una de las prendas de vestir más comunes de la época invernal no es un adorno ni está incorporada por estética o estilo
Ciudad de México.- Con el frío, la nieve y las bajas temperaturas de invierno, los gorros de lana son el mejor aliado junto a bufandas, chaquetas o guantes, en especial a la hora de tener que pasar varias horas en la calle. Esta prenda de vestir viene casi siempre acompañada de un pompón en la punta que puede parecer por estilo de las tendencias invernales o estética, y sin embargo, posee un significado y un papel fundamental que muy pocos conocen, y tiene que ver con la historia.El origen del pompón está en la Edad Media, pues se remonta a alrededor del siglo VIII con los cascos de los vikingos, pues además de ser un adorno, era un elemento funcional. Estos guerreros no eran conocidos solo por sus habilidades en la guerra, sino también por su destreza en la creación de artefactos prácticos.
Y así, el pompón no tenía solo una función decorativa, pues muchos historiadores están de acuerdos en que su existencia ayudaba a quitarse el casco con mayor facilidad en medio de la batalla. Es decir, esta pequeña bolsa esponjosa se trataba de una estrategia de supervivencia en tiempos en los que cualquier pequeño detalle podía marcar la diferencia en la vida cotidiana.
Su origen
Por lo tanto, los pompones de los gorros de invierno nacieron para un propósito muy diferente al de una decoración normal, y es que ofrecían protección. Como prueba de su origen vikingo, así como su utilidad, es la estatua que fue descubierta en 1904 en la granja Rällinge en Södermanland, Suecia, de la divinidad nórdica Freyr, el cual aparece representado con sombrero o casco y un pompón en la punta.
La función del pompón, por lo tanto, no era otra que la de cubrir o reunir las costuras del gorro, sombrero o casco como técnica bélica. Así, otros sombreros en la historia, con el paso de los siglos, siguieron llevando pompón, como los marineros en Inglaterra o soldados de la época napoleónica. También formaron parte de los regimientos de las Highlands escocesas, en su gorro de Balmoral, hasta el siglo XIX.
E incluso el Vaticano o clero católico romano también usó el pompón durante cientos de años (llamándose birettas o birretes) y además contaban con diferentes colores tanto del sombrero como del pompón, que en función del puesto que ocupaban recibían un color: los cardenales visten birretes rojos; los obispos visten de violeta; los sacerdotes, diáconos y seminaristas visten de negro.
Los pompones son, por lo tanto, un símbolo de resistencia e identidad más allá de un detalle decorativo. Tuvieron un gran aumento de popularidad a raíz de su relación con soldados, marineros o clérigos, por lo que durante la Gran Depresión, se agregó al uso cotidiano como una forma económica de adornar la ropa.
Además, el pompón actúa como un contrapeso que ayuda a mantener el gorro en su lugar, evitando que se pueda deformar o la acumulación de nieve o agua en caso de precipitaciones, lo que hizo que ganara importancia su uso y aparezca hoy en día como un elemento imprescindible en esta prenda.
Agencias
General
Aguas con el síndrome del arca de Noé: UNAM
Ciudad de México.- En la actualidad el aumento en la tenencia de mascotas ha puesto bajo la lupa un trastorno psicológico poco común que encendió la alerta entre los mexicanos; se trata del Síndrome del arca de Noé, el cual se caracteriza por la acumulación excesiva de animales domésticos.
De acuerdo con la UNAM, se estima que 1% de la población mundial padece este trastorno que aparece con mayor frecuencia en personas adultas mayores.
Desafortunadamente, quienes lo padecen no logran proporcionar los cuidados adecuados que requiere cada mascota y niega la falta de asistencia cuando llega a verse superados en número, al no contar con el espacio suficiente.
El nombre de esta patología hace referencia al personaje bíblico Noé, quien construyó un arca en la que viajaron animales de todas las especies durante el llamado diluvio universal.
Según los especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México Hugo Sánchez Castillo, profesor de la Facultad de Psicología y la etóloga Claudia Edwards Patiño; este síndrome suele afectar a personas en situación de abandono, donde la depresión y la soledad son clave para sustituir las fuentes de afecto con las mascotas.
“Muchos casos están relacionados con el síndrome del nido vacío: los hijos se van, fallece la pareja y la persona queda sola en un espacio grande. Entonces, los animales aparecen como una fuente de afecto y compañía, pero la acumulación se vuelve patológica”.
De acuerdo con los expertos, el resultado de la acumulación excesiva de animales de compañía puede derivar en el hacinamiento de las mascotas, falta de higiene y exposición constante a heces y orina, enfermedades y muerte de los animales afectados.
“Cuando hacemos rescates tenemos que usar mascarillas, porque los niveles de amoníaco son tan altos que dañan las mucosas de ojos y nariz. Los propios animales padecen irritaciones y enfermedades derivadas de estas condiciones insalubres”, señaló la experta.
El especialista señaló que tratar con terapia psicológica como primera herramienta es importante para el bienestar del paciente y en casos más graves se requiere de apoyo farmacológico con antidepresivos o ansiolíticos.
Asimismo, el apoyo de la familia desempeña un papel fundamental en el tratamiento, pues muchas veces el rechazo social incrementa la patología.
Agencias
General
La palomitas de maíz, de manteles largos
Ciudad de México.- Cada 19 de enero se conmemora el Día Mundial de las palomitas de maíz, una fecha que busca destacar su relevancia dentro de la alimentación y su presencia en la vida cotidiana.
Esta conmemoración surgió en Estados Unidos por iniciativa de la Asociación Americana de Palomitas, con el objetivo de visibilizar un producto derivado del maíz que forma parte del consumo habitual en varios países.
En México, el maíz palomero ya era cultivado desde la época prehispánica, pues varios pueblos lo utilizaban no solo como alimento, sino también como adorno en rituales y ceremonias.
¿Cómo surgieron las palomitas de maíz?
El maíz palomero se desarrolló en territorio mexicano hace aproximadamente 9 mil años. Con el paso del tiempo, su consumo se expandió hacia otras regiones del continente americano. Fue durante el siglo XIX cuando este alimento dio el salto a la producción mecanizada.
En 1885, Charles Cretors diseñó una máquina para la elaboración de palomitas de maíz, y en 1893 obtuvo la patente correspondiente. Este avance permitió su comercialización en espacios públicos y facilitó su venta en ferias, calles y posteriormente en salas de cine.
A lo largo del siglo XX, el consumo de palomitas se integró de manera definitiva a la experiencia cinematográfica, una práctica que se replicó en distintos países y permanece vigente hasta la actualidad.
¿Cuáles son los beneficios de las palomitas de maíz?
Más allá de su vínculo con el entretenimiento, este alimento mantiene una relación directa con el maíz, uno de los granos fundamentales en la alimentación de diversas culturas.
Las palomitas de maíz contienen vitaminas como E, B1, B2 y B3, así como minerales entre los que destacan hierro, calcio, potasio, yodo, zinc, sodio y magnesio. Estos nutrientes forman parte de una dieta equilibrada cuando se consumen con moderación.
De acuerdo con información de la Fundación Clínica Shaio, el maíz contribuye al adecuado funcionamiento del sistema digestivo. Por ello, las palomitas de maíz pueden apoyar la digestión y favorecer el tránsito intestinal, siempre que se preparen de forma sencilla y sin exceso de grasas o sodio.
General
¿Qué hacer con la ropa que ya no usas?
Ciudad de México.- La llegada de un nuevo año conlleva muchos significados para los seres humanos y abre la puerta para nuevas oportunidades, desde el cierre de ciclos emocionales y espirituales hasta el momento para hacer limpieza y desechar todas las cosas que ya no se necesitan en el hogar.
Uno de los principales conflictos en los hogares mexicanos es la acumulación de ropa que ya no se usa. Los armarios llenos de prendas desgastadas, viejas y no deseadas solo ocupan espacio, desaprovechando la oportunidad de darles un mejor uso o encontrar una alternativa que beneficie al entorno.
De acuerdo con la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la industria de la moda es la segunda más contaminante del planeta, ya que utiliza cada año cerca de 93 mil millones de metros cúbicos de agua, un volumen suficiente para satisfacer las necesidades de cinco millones de personas.
Por ello, es primordial encontrar opciones prácticas y responsables que den una segunda vida a las prendas de ropa y mejoren la gestión de residuos textiles, evitando que terminen en enormes pilas de desechos en los depósitos de basura. Según cifras oficiales de la Alianza de la ONU para una Moda Sostenible, la industria textil y de la confección es responsable de cerca del 2% al 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Reciclarla y darle una segunda oportunidad
De acuerdo con la organización ecologista internacional Greenpeace, una de las alternativas para manejar la ropa vieja es a través del reciclaje textil. Intercambiar y hacer trueques de ropa con otras personas no solo ayuda a darles una segunda vida a las prendas, sino que también es útil para encontrar un estilo personal y probar atuendos auténticos sin necesidad de gastar de más. Otra alternativa consiste en reparar y transformar la ropa que esté dañada, extendiendo su vida útil.
Venderla y obtener ingresos extra
Por otro lado, si tus prendas aún se encuentran en buen estado, venderlas puede ser una excelente manera de recuperar parte de la inversión realizada y, al mismo tiempo, de contribuir a la economía circular. Para ello, puede optar por llevarlas a tiendas de segunda mano: muchas boutiques y tiendas especializadas aceptan ropa usada de calidad y se encargan de venderla a cambio de una comisión.
Otra alternativa es la venta en línea: las redes sociales y plataformas digitales como Amazon o Mercado Libre permiten vender ropa directamente a otros consumidores. Este método suele ser más rentable, especialmente cuando se trata de prendas antiguas o de marca. Una opción más son las ferias o mercados locales: participar en bazares y mercados de segunda mano promueven el consumo responsable y fortalecen la convivencia comunitaria.
Donarla y ayudar a otras personas
Otra forma de disminuir el impacto en el ambiente es a través de la donación de ropa: existen instituciones como la Cruz Roja, albergues y refugios que reciben donaciones de ropa durante todo el año, especialmente en temporadas de frío. Asimismo, algunas cadenas de moda cuentan con iniciativas de recolección de ropa usada y ofrecen descuentos en compras futuras.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) comparte con la población las siguientes recomendaciones:
– Dale un segundo uso: utiliza los tutoriales en internet para modificar la ropa.
– Haz trapos para limpiar: si ya no encuentras otro uso para la prenda, corta tiras en cuadrados para hacer los quehaceres del hogar.
– Rellenos de cojines: es una opción para cambiar el relleno de cojines y almohadas.
– Envíala a un centro de reciclaje: busca si hay un centro de reciclaje y pregunta si reciben ropa, de qué tipo y cómo debes llevarla para reciclar.
Agencias
-
SAT4 días agoSalinas Pliego agota el plazo fijado para saldar su megadeuda
-
Educaciòn1 día ago¿El 2 de febrero es día feriado en México?
-
Hermosillo3 días agoVuelca pipa de gas en Hermosillo; evacuan hotel, viviendas y comercio
-
Narcos3 días agoDe edecán en NL a esposa de capo
-
Hermosillo1 día agoVinculan a 6 personas y a representante de Waldo’s
-
NACIONAL3 días agoSe disparan en 41% denuncias por ordeña
-
SCJN3 días agoNo sólo fueron camionetas; Corte adquirió 571 vehículos
-
La postal del día3 días agoFrente polar en Europa
